En La Paz, a diferencia de Potosí, gastamos bastante la suela de los zapatos durante una semana entera (nuestra primera visita a la ciudad). Visitamos la parte más tradicional, los barrios más 'ricos', la ciudad anexa de El Alto (donde viven mayoritariamente Aymará), las ruinas de Tiahuanaco (http://es.wikipedia.org/wiki/Tiahuanaco), disfrutamos de la música en un bar de jazz y las comidas de diferentes restaurantes (suizo, árabe, holandés) a precios más caros que un par de salteñas en el mercado, pero igualmente accesibles.
A simple vista, La Paz parece bastante más grande que Montevideo, aunque tiene poco más de 800.000 habitantes, sumados a la población de casi 700.000 de la ciudad contigua de El Alto. Supongo que esa apariencia de gran ciudad se debe a la ubicación entre montañas, ya que desde cualquier callecita de La Paz se ven miles de casitas sobre las laderas de los cerros. Para mí definir La Paz en pocas palabras sería decir que es un gran mercado hecho ciudad, ya que no hay calle sin un metro de puestos ambulantes de cualquier tipo de productos. Esto es característico de toda Bolivia, pero se ve aún más exacerbado en su capital.
Aquí también estuvimos paseando con Denis y Sam, de hecho fue la última ciudad que visitamos juntos, ya que luego cada uno partió hacia diferentes rumbos. El primer día en La Paz, nos encontramos caminando por la calle a Pablo, el español que habíamos conocido en Tarija (el de la anécdota robada del ómnibus de Villazón hacia Tarija). Durante los primeros días, a Seba, Denis y Pablo lo único que les interesaba ver eran los partidos de la EuroCopa en los diferentes bares, el único que terminó feliz fue el valenciano. Luego de finalizada la EuroCopa, nos pudimos dedicar a visitar los tantos museos que hay en La Paz, algunos sumamente interesantes y otros no tanto. Entre ellos, el Museo de Etnografía y Folklore o el de Instrumentos Musicales (donde algunos de los instrumentos pueden ser tocados por los visitantes). También hay museos de arte, de arqueología, de costumbres, de la coca, etc.
Como en cualquier otra ciudad del altiplano, caminar es complicado, muchas escaleras en lugar de veredas, no existen las bicicletas y hay muchas cholas con sus trenzas y sombreros ingleses.
Interesante y divertido fue visitar la feria de El Alto de los jueves y domingos, una especie de Tristán Narvaja a GRAN escala, donde lo aconsejable es llevar 'lo puesto' y volver con algún artículo, ropa o porquería de segunda mano.
A la ciudad de Nuestra Señora de La Paz volvimos otras 2 veces, pero por menos días (2 o 3) luego de las respectivas idas al Lago Titicaca y el trek de La Cumbre hacia Coroico, ambas veces con nuevos compañeros de ruta y finalmente despidiéndonos del frío del altiplano para entrar en el calor selvático del norte boliviano.
Fotos aquí.
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Eindelijk weer in La Paz. Het voelde een beetje als thuis komen toen we hier aankwamen.
De eerste keer was ik hier maar een paar dagen, maar ik heb altijd een heel prettig gevoel over deze stad gehad.
Iedereen is op straat en dat maakt deze stad zo aangenaam en zo anders dan Nederland waar het leven steeds minder op straat is. La Paz ziet er vanaf een hoog punt in de stad erg chaotisch uit, maar dat is ook haar charme.
we verblijven in dezelfde hostal als de eerste keer, de goedkoopste tot nu toe, 20 bolivianos, omgerekend 2 euro per nacht per persoon.
Over een uur hebben we de bus naar Rurrenabaque in de amazone van Bolivia, dus over en sluiten voor nu.
Zal snel verder schrijven over La Paz en alle andere avonturen ;)
Fotos hierrr alvast
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